Dedico este libro a Keats (2002); de Anne Carson


Dedico este libro a Keats (¿Fuiste tú quien me dijo que Keats era médico?) Por su entrega total a la belleza y porque una dedicatoria ha de ser imperfecta si se quiere que un libro conserve su libertad

Una herida arroja luz propia,
dicen los cirujanos.
Si todas las luces de la casa estuvieran apagadas
podrías adornar esta herida
con su brillo.

Amable lector, propongo simplemente una analogía.

Un retraso.

«Emplear “retraso” en lugar de cuadro o pintura:
un retraso de vidrio,
como decimos un poema en prosa o una escupidera de plata.»
Dijo Duchamp
refiriéndose a La novia desnudada por sus solteros

que se partió en ocho pedazos durante el trayecto del Museo de Brooklyn

a Connecticut (1912).

¿Qué es lo que se está retrasando?
El matrimonio, supongo.
Ese lugar vacilante, como lo llamaba mi marido.
Mira la palabra
cómo brilla.


Anne Carson.
La belleza del marido, 2002.
Traducción: Ana Becciu.

Gracias por leer el poema Dedico este libro a Keats, de Anne Carson. En su libro La belleza del marido.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s